Tengo miedo. Tanto miedo que no sé cómo apagarlo. Ya no sé cómo dirigir mi camino, no sé seguir adelante. No sin ti.
Tengo miedo. Tengo tanto miedo que no puedo ni pensar. El viento fluye al compás de mi corazón rompiéndose en mil pedazos. Cada vez que te recuerdo. Cada vez que te miro en mi interior.
Tengo miedo. Tengo miedo porque has dejado una huella en mí imborrable, inquebrantable, que ni siquiera los dioses podrían eliminar; una llama imposible de apagar.
Tengo miedo. Pero no solo tengo miedo, tengo pánico a la soledad. Agonizando entre mis suspiros se encuentran los versos que no te pude decir y aún tengo en mi alma escondidos. Entonan una canción de despedida, un adiós que mis labios aún no han querido podido pronunciar.
Tengo tanto... tanto miedo.
Pero no solo tengo miedo.
Aún me queda amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario